miércoles, 14 de octubre de 2015

REFLEXIONES SOBRE EL LIBRO "LA HERMANDAD DE LOS INICIADOS"

Queridos amigos y lectores. Me gustaría compartir con vosotros algunas reflexiones acerca del libro La hermandad de los iniciados, sobre su título y su contenido, así como de su precuela, titulada Al final del túnel:

El título La hermandad de los iniciados hace alusión a la comunidad de amigos o hermanos, sobre la que gira toda la trama de este ensayo novelado, que comparten lo que sucede en su profundidad. Cada uno de los integrantes de la novela está realizando un camino, un peregrinaje por los parajes del alma humana como expresión de su auténtica vocación. Dicha vocación, los protagonistas de las novelas la van descubriendo gracias a la inspiración que les ofrece la lectura de ciertos textos y la contemplación de imágenes de diferentes tradiciones, así como gracias a la práctica de la meditación, de la contemplación, del análisis de los sueños y del diálogo y el silencio compartidos. 

Al mismo tiempo, la figura del Maestro en la comunidad, una figura que ha avanzado mucho en el camino de la realización de su propia profundidad, que ha trabajado en la expresión de su vocación y, por lo tanto, de sus potencialidades, guía y ayuda a los miembros de la hermandad o comunidad a que encuentren su propio camino, el sentido de sus vidas y, sobre todo, a que profundicen cada vez más en él. 

Esto que sucede en la comunidad de los doce, y que se narra a lo largo de las dos novelas, tiene como vocación y como intención que el lector vaya compartiendo, recordando y/o experimentando lo mismo que se desarrolla en ambas novelas, tanto en Al final del túnel, como en La hermandad de los iniciados: el contacto, el cuidado y la atención a su propia profundidad.